El
problema del chocolate no es el chocolate como tal, es el
metabolismo de cada cual y la tendencia a consumirse con
excesos.
Lo
real, tema que lo había tomado la macrobiótica hace muchos
años en un arte médico, ellos por la misma observación
de la energía y los alimentos ya consideraron la tendencia
inflamatoria en piel por
parte del chocolate y su
tendencia a eliminarse por la piel especialmente creando toxinas
e inflamación que favorece
el crecimiento bacteriano.
El
chocolate al igual que muchos alimentos no pasan
desapercibidos por el sistema psiconeuroendocrinoinmune que como
red puede modularse o desajustarse por así decirlo. Cada
alimento tiene un impacto en cada ser de una manera constante y variada.
Estudios
serios claramente demuestran
cambios en interleucinas, que funcionan
en la actividad del sistema inmune y
vascular entre otros, que son capaces de crear una permisividad o proclividad en el crecimiento de bacterias relacionas con
el acné. Del mismo modo dosis moderadas de chocolate, tienen un efecto benéfico
demostrado en prevención de trombosis y salud cardiovascular.
En nutrición bajo el enfoque
integrativo ya se contempla
todo esto, energías, neuromodulacion, inflamación, constitución y
mil factores a
tener en cuenta.
Aquellos
personas que tienen
vínculos especiales con el
chocolate , y donde este se hace irresistible como una
droga, no queda otra que acudir a la
moderación en lo posible, consumir
chocolate de buena calidad ,
buscar incrementar eliminación de toxinas con diferentes metodos naturales, solo por nombrar algunos.