🧠 EL PSOAS: EL MÚSCULO OCULTO QUE PUEDE ACELERAR TU DETERIORO FUNCIONAL
Cuando una persona comienza a perder movilidad con los años, generalmente mira la rodilla, la cadera o la columna.
Sin embargo, existe un músculo profundo que suele pasar desapercibido y que participa en gran parte de la biomecánica del cuerpo: el psoas.
El psoas conecta directamente la columna lumbar con el fémur.
Es el único músculo que une de forma directa el tronco con los miembros inferiores y participa constantemente en acciones tan importantes como:
✔ caminar
✔ levantarse de una silla
✔ subir escaleras
✔ mantener el equilibrio
✔ estabilizar la columna lumbar
✔ coordinar la respiración con el movimiento
Cuando permanece acortado durante años debido al sedentarismo, las largas horas sentado o la falta de movilidad, comienzan a aparecer múltiples compensaciones biomecánicas.
La pelvis pierde su alineación normal.
La columna lumbar aumenta su curvatura.
Los glúteos dejan de activarse correctamente.
La marcha se vuelve más corta y menos eficiente.
Pero el fenómeno no termina allí.
El cuerpo funciona como una cadena integrada.
Cuando la pelvis y la columna lumbar se alteran, toda la columna debe compensar para mantener la cabeza alineada con el horizonte.
Por esta razón, muchas veces los problemas cervicales no comienzan en el cuello.
Pueden ser la consecuencia final de una cadena de compensaciones que se inicia mucho más abajo.
Un psoas rígido puede contribuir indirectamente a:
• aumento de la tensión cervical
• rigidez de hombros
• alteraciones posturales
• fatiga muscular crónica
• limitación respiratoria
Desde la medicina de la longevidad sabemos que la velocidad de la marcha, la capacidad de levantarse de una silla, el equilibrio y la movilidad son algunos de los biomarcadores funcionales más importantes para predecir independencia y supervivencia en edades avanzadas.
Todos ellos dependen, en mayor o menor medida, de la correcta función del complejo lumbo-pélvico y del psoas.
Por eso preservar su movilidad y su función no es una cuestión estética.
Es una estrategia preventiva.
Moverse, caminar, fortalecer la musculatura profunda, mejorar la movilidad de caderas y practicar disciplinas integrativas como el Chi Kung ayuda a mantener activa la reserva fisiológica del organismo.
La longevidad saludable no consiste solamente en vivir más años.
Consiste en conservar la capacidad de moverse, adaptarse y seguir participando activamente en la vida.